El apoyo de las investigaciones realizadas por un detective puede ser fundamental en el trabajo de un abogado. Defensas o acusaciones necesitan una base jurídica, testigos y pruebas inequívocas e irrefutables que apoyen sus argumentos. En muchos casos, en aquellos sujetos al Derecho Penal, son las pesquisas policiales las que aportan esas pruebas. Pero hay otras muchas circunstancias en las que no es así.

De esta manera, el detective se convierte en aliado indispensable de un abogado en casos tan dispares como custodias de hijos o pensiones alimenticias, fraudes en la actividad laboral, bajas injustificadas, ventas y alquileres de inmuebles y un sinfín de litigios que pueden acabar o no en los tribunales.

El trabajo del detective

Cualquier abogado, sea el caso que sea en el que trabaje, necesitará, en primer lugar, pruebas. Tal vez el cliente pueda aportar algunas, pero cualquier defensa o acusación necesita una base lo suficientemente sólida que solo pueden ofrecer pruebas veraces y contundentes.

El detective cuenta con la preparación, la experiencia y los medios para conseguir de manera completamente legal pruebas irrefutables. El aspecto de la legalidad es esencial, ya que esas pruebas podrían quedar invalidadas en un tribunal si se hubieran obtenido a través de medios ilícitos o vulnerando la ley.

No solo pruebas, un abogado también puede recurrir al detective para localizar a testigos destinados a apoyar sus argumentos y refutar los de la parte contraria ante un tribunal. Son ambas cuestiones, pruebas y testigos, esenciales en cualquier procedimiento judicial.

Pero, dando un paso más, el propio detective puede ser llamado como testigo, y su testimonio es perfectamente válido en el sistema jurídico español, ya que esta figura está estrictamente regulada por la ley. Para un abogado, además, su testimonio puede ser especialmente valioso, ya que además de su capacidad para investigar, cualquier detective domina técnicas básicas de oratoria, muy útiles ante un tribunal.

Con todas estas premisas, el abogado puede centrarse en la preparación del caso, delegando en el detective tareas y trabajos que llevan tiempo y que necesitan una preparación muy rigurosa y equipos específicos.

En qué casos es importante el trabajo del detective

El detective puede prestar apoyo a un abogado tanto en casos inmersos en procedimientos en el ámbito del Derecho Civil como del Derecho Laboral o Mercantil. Muchos profesionales de la investigación, al igual que los letrados están especializados en las pesquisas dentro de alguna de estas ramas del derecho.

En el ámbito del Derecho Civil, el detective puede aportar pruebas imprescindibles para modificar las condiciones de un divorcio o una custodia (por ejemplo, ingresos no declarados). También puede investigar en casos de ocupaciones ilegales de viviendas o fraudes contractuales.

Dentro de los ámbitos laboral y mercantil, el detective puede aportar pruebas al abogado de casos de economía sumergida, de fraudes en bajas laborales, de competencia desleal, robos internos o casos de morosos, entre otros muchos.

Y, en ámbito penal, aunque el trabajo del detective sea más limitado, también puede colaborar con el abogado en búsqueda de desaparecidos o pruebas para reabrir casos cerrados.

Ventajas de contratar un detective

En el marco de un proceso judicial o de un litigio, para un abogado, la labor del detective significa un apoyo fundamental. Por un lado, porque puede delegar en él un trabajo, el de investigación, para el que los letrados no siempre están preparados. Por otro, porque por la experiencia que acumula, un investigador puede aportar puntos de vista y líneas de investigación siempre interesantes.

Además, el apoyo de un detective tan cualificado como los que trabajan en Detectib significa confianza en que cualquier prueba que se aporte se habrá obtenido de manera completamente lícita y será admitida sin inconvenientes por cualquier tribunal.