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Estamos viviendo una crisis económica que ha llevado a muchas empresas ha tener que echar el cierre, creando situaciones de vulnerabilidad tanto para los empresarios, como empleados, así como clientes o proveedores.

Y, aunque es comprensible y nadie está exento de la dosis de realidad que recorre nuestra sociedad, sí que es cierto que muchas empresas y/o empresarios se aprovechan de esta situación para no pagar las posibles deudas a pesar de contar con el capital para hacerlo.

Si está usted o su empresa en una situación de vulnerabilidad y siendo acreedor sospecha que puede ser este su caso, en las siguientes líneas le damos algunas pautas o información que le puede ser de utilidad.

Lo más habitual cuando una empresa o persona no puede pagar las deudas a sus acreedores es que se declare en concurso de acreedores pero, ¿que es un concurso de acreedores?

Un concurso de acreedores es un procedimiento legal que se inicia cuando una persona física o jurídica deviene en una situación de insolvencia en la que no puede hacer frente a los pagos que adeuda.

 

Detectives para falsos concursos de acreedores

Se trata, por tanto, de un sistema al que pueden acogerse las empresas, profesionales autónomos y personas físicas en caso de insolvencia para articular un mecanismo ordenado de hacer frente a las deudas. Mediante la solicitud del concurso de acreedores, se pone el asunto en manos de un juez que nombra a un administrador concursal, y bajo su supervisión se intenta alcanzar un acuerdo con los acreedores.

Ahora bien, este recurso jurídico para proteger a las personas o empresas en casos críticos, es también utilizado para fingir una situación económica o financiera que no es real. Como se suele decir, hecha la ley, hecha la trampa. Por eso, es muy importante estar asesorado y saber qué mecanismos podemos adoptar para conocer si la situación de insolvencia de dicha empresa es real o fingida.

Aquellas empresa o personas que fingen un concurso de acreedores, por norma general, jugarán al despiste, creando alguna nueva empresa o sociedad limitada, o valiéndose de un testaferro, de forma que todos sus bienes y activos económicos estén a nombre de otra persona. Esta es la fórmula habitual, para que llegado el momento un juzgado no pueda reclamarle lo que en apariencia no posee. Por eso la investigación es tan determinante en los concursos de acreedores, para poder seguir el rastro que estos movimientos suelen dejar y poder así demostrar la mala intención de estas empresas o personas.

Otra de las fórmulas practicadas por estas empresas es el desgaste hacia los acreedores, debido a que son procesos que se alargan en el tiempo y, además, suelen requerir un desembolso económico previo a la resolución, lo cual puede echar para atrás a algunas personas. De ahí que, en ocasiones, sea importante conocer si hay otros acreedores y cabe la posibilidad de aunar esfuerzos a la hora de entrar en litigio.

Por todo lo dicho anteriormente, y teniendo en cuenta que son los acreedores los que cuentan con mayor dificultad para recuperar lo que es suyo, desde Detectib siempre recomendamos estar bien asesorado legalmente, ya que el concurso de acreedores es un proceso fanagoso y lleno de dificultades, más aún cuando no se tienen conocimientos legales

Por otro lado, si lo que quiere es terminar cuanto antes con un proceso que se puede extender en el tiempo hasta la extenuación y acabar no solo con su paciencia, sino también con un deterioro económico por su parte, contar con el apoyo con un despacho de investigación privada que pueda agilizar y aportar las pruebas necesarias para demostrar una situación dolosa suele ser la mejor de las opciones y que acabará agradeciendo.