La mitad de las empresas se enfrenta a delitos económicos

El 54% de las empresas de nuestro país ha sufrido algún tipo de fraude o delito económico en los últimos dos años, según los resultados de la encuesta mundial sobre estos supuestos elaborada por la consultora Price Waterhouse Coopers (PWC). Los datos de este informe arrojan un incremento de casi 20 puntos sobre las cifras del último análisis de 2016, que marcaba un porcentaje del 35%, y de 5 puntos más respecto al 49% de la media nacional de estos dos años. Otro apunte significativo extraído del estudio tiene que ver con los autores de este tipo de fraudes. Los propios empleados son los causantes de más de la mitad de este tipo de delitos empresariales.

Las conclusiones sitúan a España con cifras similares a países del entorno, como refleja el 50% de Reino Unido y el de Alemania, y señalan a las nuevas tecnologías como un claro causante del aumento de estos números. La lista de los tipos de delitos cometidos en las empresas españolas la lidera la apropiación indebida de activos, seguida por la corrupción, el soborno, la manipulación de la contabilidad y el ciberfraude.

En términos económicos, el 32% de las empresas partícipes del informe apuntan unos daños valorados entre 80.000 y 800.000 euros, a tenor del delito más grave experimentado en el periodo estudiado. Un 2% más eleva este montante por encima de los 800.000 euros, cifras aún mayores si se incluyen otros costes indirectos derivados de investigaciones internas, abogados, daños de reputación, imagen frente a empleados etc.

Origen de los delitos económicos en las empresas

Otro dato que no deja indiferente tiene que ver con la procedencia de estos fraudes. El 50% de los casos son cometidos desde el interior – por algún trabajador de la empresa- mientras que un 33% por personal ajeno a la compañía. En el primer caso, casi la totalidad de los fraudes y delitos son realizados por directivos y cargos intermedios. En el segundo o en el de actuaciones ajenas, las cifras se reparten entre el 50% de consumidores o clientes; el  42% de proveedores; el 25% de intermediarios; el 25% de hackers; y el 8% de competidores.

Además, el informe apunta que casi el 70% de las empresas españolas han aumentado su presupuesto para luchar contra el delito económico y casi el 60% prevé seguir con esta línea de actuación en los próximos dos años.

El uso de la tecnología como arma para realizar este tipo de ataques empresariales ha propiciado también un aumento de los casos de los detectives privados especializados en delitos económicos, una de las áreas de Detectib con mayor actividad en la actualidad. La labor de estos profesionales se presenta hoy como clave para velar por la seguridad de las compañías y minimizar los riesgos y amenazas de las empresas.

Detectib cuenta con profesionales de la investigación de delitos económicos e investigación financiera que centran sus esfuerzos en casos relacionados con la corrupción, el blanqueo, la aportación de pruebas para juicios o los sobornos, entre otros supuestos.