¿Se puede descubrir una infidelidad y dejarla pasar?

Enfrentarse a una infidelidad no es fácil. Llega incluso a ser más difícil que cuando sospechamos de nuestra pareja y nos debatimos entre mirar o no hacia otra parte. ¿Estamos preparados para descubrir una infidelidad? Aunque la mayoría de las personas asegura que nunca perdonaría una traición de este tipo, lo cierto es que cada situación es tan diferente como distintas son las relaciones y las reacciones. Y sí, a pesar de que pueda parecernos imposible, los expertos aseguran que las infidelidades pueden superarse. Eso sí, nadie dijo que fuera fácil… o rápido.

Hasta llegar a conseguirlo – si se consigue- se atraviesa un largo camino que parece no tener fin. Pero antes de todo ello, se inicia un rosario de sospechas que son difíciles de comprobar y, sobre todo, de compartir. Lo saben bien nuestros detectives privados especializados en infidelidades. Periódicamente, mujeres y hombres se acercan a nuestras oficinas sin saber bien cómo poner el tema sobre la mesa. En momentos así, tenemos bien claras tres cosas: el cliente no está ante una situación sencilla (no es fácil hablar de intimidades delante de un desconocido); las sospechas de adulterio no siempre resultan ciertas; y estos casos requieren de un trato distinto a otro tipo de investigaciones. Conscientes de ello, nos involucramos al máximo con la mayor discreción, delicadeza, confidencialidad y empatía posible, para obtener cuanto antes todas las pruebas que determinen si hay o no infidelidad.

Ante el temor de confesar las sospechas a un profesional, hay que valorar que la mejor y más rápida herramienta para salir de dudas es contratar a un detective privado para destapar la infidelidad. Jugar a investigar la infidelidad por nosotros mismos no solo puede llevarnos al desgaste psicológico, sino también a poner a nuestra pareja sobre aviso, creando situaciones indeseadas sin tener que estar en lo cierto.

Además, resulta una labor complicada para la pareja, ya que la persona infiel utiliza artimañas de todo tipo para esconderse. Por el contrario, los investigadores reunimos de forma objetiva y discreta todos los indicios que permiten dar una respuesta en firme. Empleamos la observación directa, el seguimiento, la toma de fotografías, vídeos y otras tantas técnicas siempre enmarcadas en la más estricta legalidad. Y es que no hay que olvidar que los detectives privados somos los únicos legalmente habilitados para investigar sobre hechos y conductas privadas, lo que hace totalmente válidas las pruebas que pueden presentarse ante los tribunales. En estos casos, nuestras investigaciones van a servir como apoyo para demostrar que la pareja descuida a los hijos, delega su atención en otras personas etc.…indistintamente de lo que pueda fallar después el juez.

Sea cual sea el resultado de la investigación, lo cierto es que va a suponer acabar con las dudas de una vez por todas, pero sobre todo tomar decisiones en base a una información real. En algunos casos, volviendo al principio de este post,  dicen los psicólogos que todo este proceso puede servir incluso para reforzar la relación. Ya sea porque las pesquisas demuestran que no hay engaño alguno, ya sea porque suponen el arranque de un trabajo de fondo que acaba en perdón. En cualquier caso, cada situación va a tener sus propias peculiaridades que marcarán la decisión final de la persona engañada.