Qué es lo que no hace un detective privado

¿Qué es lo que no hace un detective privado? ¿Qué es lo que siempre evita y lo que nunca te ofrecerá? La mayoría de los post que escribimos están destinados a dar a conocer nuestra profesión a través de las actividades que desarrollamos pero pocas veces escribimos un post sobre todo aquello que NO hacemos.

En nuestro despacho recibimos diariamente consultas de potenciales clientes que quieren saber si podemos llevar a cabo investigaciones de muy diferente índole. Algunas de esas consultas nos plantean actividades ilegales como por ejemplo intervenir un teléfono, poder saber los mensajes de Whatsapp que se intercambia su pareja con terceras personas, descubrir la contraseña de entrada al ordenador de un compañero e incluso entrar en un domicilio mientras sus propietarios no están para conseguir documentos que les interesan.

Es importante recalcar que un detectives privado no es un espía cinematográfico, ni un agente de inteligencia que dispone de sofisticados equipos de escucha ni mucho menos un “asaltador de domicilios” que maneja las ganzúas como nadie.

Un detective privado respeta escrupulosamente la ley y sus investigaciones se ciñen a lo que la ley de seguridad privada, que es la que regula la profesión, dicta sobre sus actividades. Las investigaciones no pueden saltarse la legalidad por mucho que deseemos conseguir objetivos y así se lo transmitimos a nuestros clientes en el momento en que nos plantean un caso.

Los medios que utilizamos no son atentatorios contra la intimidad de las personas ni mucho menos pueden vulnerar ninguno de los derechos fundamentales que recoge la Constitución Española. Los éxitos de nuestro despacho son frutos de la formación permanente que nuestros detectives reciben y de la inversión en tecnología que realizamos continuamente. Desde detectib queremos hacer un reconocimiento a su labor y a la de todos los compañeros que a diario se dedican a esta profesión en todo el mundo y velan por la moralidad y la ética de la misma.